PATRIMONIO MONUMENTAL
- INTRODUCCIÓN -
Iznatoraf goza de un importante patrimonio monumental, cuyos
máximos exponentes son los vestigios de la antigua
fortaleza árabe y la Iglesia Parroquial de Nuestra
Señora de la Asunción.
Un edificio religioso con carisma popular es la Ermita del
Cristo de la Vera-Cruz, que se construyó entre los
siglos xvii y xviii. De planta de cruz latina, alberga la
imagen del patrón, el Santísimo Cristo de la
Veracruz, en un camarín de estilo barroco cuya decoración
se debe al pintor Ginés Navarro. La bóveda de
media naranja del camarín está decorada con
querubines, relieves de los evangelistas en las pechinas o
otros motivos de rocalla. La portada exterior del templo data
de la reconstrucción del templo que se hizo –al
gusto neogótico– en la primera mitad del siglo
xix. La existencia de capiteles y otros restos arqueológicos
en el interior sugiere la construcción de esta ermita
sobre los restos de otros edificios.
Del convento que fundara el conocido Fray Domingo de Baltanás
y Mexía en 1540 hoy se puede visitar el claustro de
lo que fuera monasterio bajo la advocación de San José.
La fundación se realizó aprovechando el solar
de la antigua iglesia de este nombre, donde asegura la tradición
que en los tiempos de la dominación árabe, los
cristianos sometidos (mozárabes) dieron culto a la
imagen de Santa María, llamada después “Virgen
de la Fuensanta”, hoy patrona de Las Cuatro Villas.
El espacio claustral se articula mediante columnas toscanas,
zapatas y vigas de madera, conformando una estructura típica
del siglo xvi, renacimiento de exquisita sencillez y belleza.
En 1822 fue secularizada su comunidad.
En el número 2 de la calle Higuera se aprecian restos
escultóricos de la casa en la que la tradición
sitúa la vivienda del rey Fernando III cuando la reconquista.
Los vestigios se fechan en el siglo xvi, adscribiéndose
a un estilo gótico-renacentista. Dobles semicolumnas
sogueadas, capiteles vegetales y figurativos con máscaras
barbadas y águilas, flor de lis, el anagrama de Cristo
(JHS) y un mascarón componen el actual programa figurativo
conservado de aquella fachada perteneciente, a tenor de las
últimas investigaciones, al desaparecido hospital o
ermita de la Concepción. La calle Carrera es la principal
de la localidad y tiene su desembocadura en la plaza de San
Fernando. Destacan en la misma sus puertas y rejas, varias
casas con cierre y balcones modernistas (números 22
y 24), así como una con frontón y escudos barrocos
(número 8). Ya en la plaza, varias casonas señoriales
de finales del xix, sobresaliendo la que ocupa el número
3, de estilo ecléctico con notas clásicas, de
1879.
En la calle de la Cruz, de trazado quebrado y gran estrechez,
destacan muestras de arquitectura y artes populares como arcos
adintelados de ladrillo, fachadas de tapial encalado, dobles
aleros de teja, puertas de clavos romboidales y una impresionante
forja en sus rejas. Cabe destacar la portada de esquema renacentista
del número 43, que conserva un escudo de la Orden de
Calatrava con fecha de 1617.
Igualmente destaca en el número 1 de la calle Padre
Leal un monumental ejemplo de las casas-palacio de los caballeros
calatravos que antaño proliferaron en la villa. Está
construida en mampostería encalada, rematando su dintel
un pequeño escudo de la Orden de Calatrava. Conserva
rejas originales con rosetas y puerta claveteada a rombos.
Pertenece a un estilo tardorrenacentista fechable en los siglos
xvii y xviii. Observe el viajero la espectacular reja barroca
de hierro forjado.
Otros lugares de interés son la portada del número
12 de la calle Padre Checa, de esquema renacentista y dintel
con águila con llaves y anagrama mariano y otras calles
con encanto como las del Cobertizo, Real y Catalanes (en el
arrabal) y Ceperos, Casa Caída, Serrano y Puerta de
Beas (intramuros).
Desde los paseos de las Torres y de la Cava pueden contemplarse
bellas panorámicas de toda la Loma de Úbeda,
el Condado, la sierra de Cazorla e, incluso, en los días
soleados, de Sierra Nevada.
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Calle Padre Leal |
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